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Mejorar la transparencia presupuestaria y la rendición de cuentas en
países dependientes de ayuda financiera: ¿cómo pueden ayudar los
donatarios?
Por Vivek Ramkumar y Paolo de Renzio[i]
Hallazgos de la Encuesta de Presupuesto Abierto 2008[ii]
Sólo el 20 por ciento de los gobiernos del mundo ofrece suficiente
información a sus ciudadanos para poder exigirles rendición de cuentas
por el manejo del dinero público. Este es uno de los hallazgos de la
Encuesta de Presupuesto Abierto 2008, una nueva encuesta que evalúa la
transparencia gubernamental en 85 países que se dio a conocer el 1 de
febrero 2009 por el “International Budget Partnership” (IBP).[iii]
La encuesta también encontró que casi el 50 por ciento de los 85 países
evaluados ofrecen tan poca información que pueden esconder o solapar
gastos corruptos, impopulares o injustificados.
La encuesta demuestra que las prácticas de transparencia pueden mejorar
muy rápidamente y a bajo costo si se cuenta con la voluntad política
para implementar las reformas. La decisión de llevar a cabo reformas de
transparencia presupuestaria pueden ser apoyadas de distintas maneras
incluso por demanda de mayor transparencia dentro de un país ya sea por
el público, organizaciones de la sociedad civil (OSCs), legislaturas,
instituciones de auditoría suprema y medios de comunicación. En países
en vías de desarrollo, la voluntad política también puede ser apoyada
por factores externos como lo pueden ser las políticas y prácticas
adoptadas por agencias financieras y la comunidad internacional.
La transparencia presupuestaria en países receptores de ayuda financiera
debe de ser una prioridad para las agencias financieras, como lo indica
la Declaración de París sobre Efectividad en la Ayuda que establece que
“la corrupción y la falta de transparencia […] impiden la efectiva
movilización y asignación de recursos y desvían recursos de actividades
vitales para la reducción de la pobreza y el desarrollo económico
sustentable” (OECD, 2005:2). En países dependientes de ayuda
financiera, el mejoramiento en los flujos de ayuda es clave para
fortalecer la rendición de cuentas doméstica alrededor del proceso
presupuestario. Los donatarios reconocen esto en la Agenda de
Actividades de Accra, agregando compromisos adicionales a los que se
hicieron en París para ofrecer información oportuna y comprensiva sobre
los flujos de ayuda a gobiernos receptores, independientemente de si los
flujos son canalizados a través de los presupuestos nacionales o no.
En esta gaceta, el IBP ofrece recomendaciones generales a la comunidad
internacional de donatarios y a las instituciones financieras
internacionales sobre cómo pueden fomentar mejores prácticas de
transparencia presupuestaria en países que reciben ayuda.
Transparencia presupuestaria en países dependientes de ayuda
La Encuesta de Presupuesto Abierto revela que esos países con desempeño
menos favorable, en términos de prácticas de transparencia
presupuestaria comparten ciertas características incluyendo niveles más
bajos de ingreso, dependencia de la ayuda extranjera, dependencia en
ingresos derivados de la extracción de hidrocarburos y débiles
instituciones democráticas. El Cuadro 1 presenta una síntesis del nivel
de transparencia presupuestaria en países que reciben Ayuda Oficial para
el Desarrollo “Offical Development Assistance” (ODA). Demuestra que no
sólo la calificación promedio de transparencia presupuestaria para
países receptores de ayuda es más baja que en los países que cubre la
encuesta; sino que además la calificación también baja conforme aumenta
el nivel de dependencia de la ayuda extranjera.
Cuadro 1. Dependencia en la ayuda y transparencia presupuestaria
|
Grado de dependencia en la ayuda |
Número de países |
Promedio en la calificación del OBI |
Países |
|
Alto
(Ayuda>10% de GNI) |
18 |
22 |
Bosnia y Herzegovina, Burkina Faso, Camboya, Chad, Ghana, Honduras,
Liberia, Malawi, Mongolia, Nicaragua, Níger, República de
Kirguistán, República Democrática del Congo, Ruanda, Senegal,
Tanzania, Uganda, Zambia |
|
Mediano (Ayuda>5%y<10% de GNI) |
12 |
28 |
Albania, Angola, Bolivia, Camerún, Georgia, Jordania, Macedonia,
Nepal, Nigeria, Papúa Nueva Guinea, Sudán, Vietnam |
|
Bajo
(Ayuda <5% de GNI) |
45 |
45 |
Arabia Saudita, Argelia, Argentina, Azerbaiyán, Bangladesh,
Botswana, Brasil, Bulgaria, China, Colombia, Corea del Sur, Costa
Rica, Croacia, Ecuador, Egipto, El Salvador, Eslovenia, Guinea
Ecuatorial, Fiji, Filipinas, Guatemala, India, Indonesia, Kazajstán,
Kenia, Líbano, Malasia, México, Marruecos, Namibia, Pakistán, Perú,
Polonia, República Checa, República Dominicana, Rumania, Rusia,
Sudáfrica, Sri Lanka, Tailandia, Trinidad y Tobago, Turquía,
Ucrania, Venezuela, Yemen |
|
Total |
75 |
32 |
|
Fuente: World Development Indicators (Ayuda/GNI promedio para el
período 2000-2006)
*En este cuadro sólo se incluyeron países que reciben “Official
Development Assistance”. Afganistán, Serbia y São Tome no se incluyeron
en esta base de datos.
En tanto que esta relación puede ser falsa —causada por el hecho de que
los países dependientes de ayuda también son pobres y cuentan con
instituciones débiles— suscita una pregunta interesante sobre el papel
de las agencias financieras para apoyar y promover la transparencia
presupuestaria y la rendición de cuentas. En países en donde la ayuda
financiera es alta, la ayuda representa una parte importante de los
recursos públicos. En algunos casos las contribuciones de donatarios
son mayores que los ingresos domésticos del gobierno. Cuando la ayuda
juega un papel importante, su distribución inevitablemente tiene un
impacto en las prácticas de transparencia presupuestaria y de rendición
de cuentas. Resulta interesante que los países que reciben gran parte
de la ayuda como apoyo presupuestario directo, lo que es mejor en
términos de transparencia del presupuesto, no cuentan con niveles de
transparencia presupuestaria, significativamente, más altos que los
países en donde la ayuda se da a través de proyectos de ayuda.
Existen cuatro formas en las que las organizaciones financieras
bilaterales y multilaterales pueden afectar la transparencia
presupuestaria y la rendición de cuentas en países receptores de ayuda.
La primera es a partir de influir la capacidad y compromiso de los
gobiernos receptores para hacer que los presupuestos sean más
transparentes. La segunda es a partir de apoyar a otros actores (OSCs,
legislaturas, instituciones supremas de auditoría, etc.) para hacer
mejor uso de la información presupuestaria disponible. La tercera
manera y la más directa es a partir de cambiar sus propias prácticas
respecto a la transparencia y rendición de cuentas. Finalmente, la
cuarta es mediante análisis adicionales sobre los efectos de la ayuda en
la transparencia presupuestaria y la rendición de cuentas en países
pobres. Cada uno de estos temas se discute en mayor detalle a
continuación.
1. Los donatarios pueden influir en la capacidad y compromiso de los
gobiernos en países receptores de ayuda
La encuesta encuentra que en la mayoría de los países encuestados el
público cuenta con muy poca información presupuestaria. Sin embargo,
las razones que explican la falta de transparencia varían. En algunos
casos, los gobiernos no cuentan con suficientes recursos o capacidad
técnica para generar los documentos presupuestarios más elementales que
son requeridos por las buenas prácticas internacionales sobre
transparencia presupuestaria. En otros casos, los gobiernos producen
tales documentos para su uso interno, o para los parlamentos o
donatarios pero prefieren no ponerlos a disposición del público.
En países en donde el principal obstáculo para aumentar la transparencia
presupuestaria es la falta de capacidad técnica o de sistemas integrales
que produzcan y difundan la información presupuestaria, los donatarios
pueden jugar un papel importante al apoyar, por ejemplo, la introducción
de sistemas de información comprensivos que fomenten la capacidad del
gobierno de producir información presupuestaria precisa y oportuna.
Además, los donatarios pueden apoyar la creación de sistemas de
información que les permita a los gobiernos ser proactivos y poner a
disposición del público información sobre el uso de los recursos
públicos y la prestación de servicios por parte del gobierno. Un ejemplo
es la ayuda técnica y el financiamiento para establecer sistemas
gubernamentales electrónicos que utilicen el poder de la tecnología.
Los donatarios también pueden apoyar a los gobiernos a desarrollar
capacidades institucionales para mejorar registros, sobre todo a la luz
de la creciente voluntad de los países por adoptar leyes de acceso
público a la información gubernamental mediante solicitudes específicas.
Estas leyes no suelen ser efectivas inmediatamente, ya que las agencias
del gobierno no pueden desarrollar sistemas que respondan a las
solicitudes de información.
En países en donde el principal obstáculo radica en la falta de voluntad
del gobierno por publicar o compartir información que ya ha sido
producida para objetivos internos, los donatarios pueden presionar a los
gobiernos para que la publiquen. Se puede presionar a los gobiernos
receptores a vincular condiciones específicas de transparencia con el
desembolso de fondos de ayuda, por ejemplo.
Los donatarios son actores legítimos en el proceso presupuestario de los
países dependientes de ayuda con la necesidad de rendir cuentas de los
fondos de ayuda a sus audiencias domésticas. No obstante, su derecho al
acceso a la información presupuestaria nunca debe de entorpecer o
distorsionar los procesos de rendición de cuentas domésticos.
En muchos países dependientes de ayuda, especialmente en aquellos que
reciben apoyo presupuestario directo los donatarios cuentan con acceso
privilegiado y exclusivo a información presupuestaria que no siempre se
da a conocer al público de manera oportuna. Este es el caso, por
ejemplo, de los gobiernos cuando el Fondo Monetario Internacional tiene
que aprobar sus marcos macroeconómicos incluso antes de ser discutido
por el gabinete o enviado a la legislatura, o durante la distribución de
los reportes presupuestarios a donatarios que apoyan al presupuesto
mucho antes de que dicha información se haga pública. Las cláusulas que
exigen a los gobiernos publicar cualquier información pública que se
pone a disposición de los donatarios puede incluirse en los acuerdos de
ayuda. Esto permitiría atender algunas de las distorsiones existentes
respecto a la rendición de cuentas y ofrecerles a los actores domésticos
en países receptores de ayuda, tales como OSCs y los medios, información
presupuestaria importante.
2. Donatarios pueden apoyar agencias de vigilancia externa
Un hallazgo clave de la Encuesta es que la pobre transparencia
presupuestaria con frecuencia va ligada a instituciones de vigilancia
débiles, incluyendo las legislaturas y las instituciones supremas de
auditoría que no cuentan con capacidad analítica, que tienen poderes
legales insuficientes, o no son suficientemente independientes del
ejecutivo. Existe un creciente reconocimiento dentro de la comunidad de
donatarios de que las mejoras en la administración de los recursos
públicos están influenciadas no sólo por un nivel general de
transparencia; sino por un ambiente de rendición de cuentas más amplio
alrededor del proceso presupuestario. Este ambiente más amplio no sólo
incluye instituciones de vigilancia con el mandato oficial de monitorear
el trabajo del ejecutivo pero también OSCs—actores que cobran mayor
importancia día a día—usando información presupuestaria disponible para
exigirles rendición de cuentas a los gobiernos por el uso de los fondos
públicos.
Las reformas que fortalecen los sistemas institucionales de contrapesos
en el proceso presupuestario pueden ser una aportación importante,
además de fortalecer el papel y los poderes de las legislaturas y las
instituciones supremas de auditoría. Sin embargo, los donatarios pueden
tener una influencia limitada en estos asuntos a menos que exista
consenso político doméstico para que dichas reformas tomen forma. Sin
embargo, los donatarios pueden ofrecer financiamiento y ayuda técnica
para construir la capacidad de las instituciones oficiales de
vigilancia. También pueden apoyar los esfuerzos de la sociedad civil y
los medios para analizar la información presupuestaria disponible. Este
apoyo debe de formar parte de un paquete de esfuerzos orientados a
mejorar la rendición de cuentas y la vigilancia presupuestaria, así como
a ayudar a construir los vínculos y las sinergias necesarias entre las
distintas instituciones.[iv]
3. Donatarios pueden cambiar prácticas propias que perjudican la
transparencia presupuestaria
En tanto que las agencias de donatarios pueden promover la transparencia
presupuestaria y la rendición de cuentas al apoyar e influir en las
acciones de actores gubernamentales y no gubernamentales a nivel
nacional hay mucho que los donatarios pueden hacer al cambiar sus
propias prácticas y procedimientos. El mejorar la transparencia de los
flujos de ayuda puede promover la rendición de cuentas, tanto a nivel
internacional como nacional. Por el momento, las principales fuentes de
información sistemática y comparable sobre los flujos de ayuda a nivel
internacional son dos bases de datos que maneja la Organización para la
Cooperación Económica y el Desarrollo a través de su Comité de Ayuda
(OECD/DAC, por sus siglas en inglés) que captura información agregada y
sobre actividades específicas, respectivamente. Sin embargo, a pesar de
haber mejorado enormemente en años recientes, ambas bases de datos
tienen serios problemas pues con frecuencia están incompletas o no son
consistentes (sobre todo porque dependen de entregas voluntarias delas
agencias financieras individuales) y se recopilan con retrasos
considerables. Los reportes anuales y las estadísticas de donatarios
individuales también pueden utilizarse como una fuente de información;
pero éstas con frecuencia son fragmentadas y difíciles de comparar.
La presente falta de información disponible sobre actividades
financiadas por donatarios es de gran importancia para la transparencia
presupuestaria y la rendición de cuentas a nivel nacional, ya que
presenta un panorama incierto sobre los montos, naturaleza y
distribución de los fondos de ayuda para un país específico en un año
determinado. Una encuesta llevada a cabo por OECD/DAC para el monitoreo
de indicadores ligados a la Declaración de París demuestra que en 2007
el porcentaje promedio de flujos de ayuda que los gobiernos receptores
fueron capaces de reunir en sus documentos presupuestarios fue de sólo
48 por ciento en los 55 países encuestados (OECD, 2008). Es decir, que
en promedio más de la mitad de los flujos de ayuda que financian la
prestación de servicios básicos y otras actividades del gobierno no
pueden monitorearse fácilmente o sujetarse a un procedimiento normal de
vigilancia y rendición de cuentas.
Gran parte de la lógica detrás del fracaso en la transparencia se debe a
que los donatarios con frecuencia canalizan su ayuda a través de
mecanismos que están fuera del sistema presupuestario formal del
gobierno que recibe la ayuda y pasa por un proceso presupuestario de
formulación, implementación y documentación alterno y paralelo. Los
donatarios justifican el financiamiento fuera del presupuesto, pues
temen que las instituciones y prácticas administrativas del presupuesto
pueden ser débiles y, por ende, susceptibles a malos manejos. Mientras
los donatarios deben de estar al tanto del uso apropiado del dinero de
la ayuda también necesitan evaluar el impacto de largo plazo del
financiamiento fuera del presupuesto. En la práctica, estos enfoques
por parte de los donatarios pueden promover la debilidad y malos manejos
que están tratando de evitar. El financiamiento fuera del presupuesto
pone restricciones en los sistemas nacionales de administración del
presupuesto e inhibe la coordinación efectiva del apoyo de donatarios y
su integración en el ciclo político y presupuestario. Por ejemplo, un
estudio en 2007 sobre prácticas presupuestarias en los gobiernos locales
de Tanzania encontró que las autoridades distritales perdían mucho
tiempo preparando reportes para los auditores enviados por las agencias
financieras, teniendo que preparar 23 reportes de auditoría en un año.[v]
En Ghana, un estudio encontró que los funcionarios decanos del gobierno
en el país gastan cerca de 44 semanas al año cumpliendo con los
requisitos de las agencias financieras (Brautigam y Knack, 2004).
Cuando sea posible, los donatarios deben de canalizar los flujos de
ayuda a través de los sistemas presupuestarios del gobierno, por
ejemplo, mediante el uso de mecanismos de apoyo presupuestario de
distintos tipos. Cuando esto no sea posible, los donatarios deben de
asegurarse de que los sistemas y procedimientos utilizados para sus
proyectos y programas sean tan compatibles como sea posible con los
sistemas presupuestarios de los gobiernos receptores. Por ejemplo, los
donatarios deben de asegurarse de que las actividades planeadas de ayuda
financiera y el marco de gasto planeadas se documenten en el plan de
mediano plazo para el sector en cuestión y el marco de gastos; y que la
información sobre los compromisos y desembolsos sea presentada a los
gobiernos en formatos y en momentos que faciliten su inclusión en
documentos presupuestarios.
Un estudio llevado a cabo por “Collaborative Africa Budget Reform
Initiative” y “Strategic Partnership for Africa” habla de incluir la
ayuda en el presupuesto “Putting aid on budget” y menciona las distintas
formas en las que los flujos de ayuda se pueden traer al presupuesto y
distingue siete momentos clave en el proceso presupuestario (CABRI/SPA,
2008). Cualquier actividad de ayuda puede incluirse en los planes de
desarrollo, borradores del presupuesto, o en el presupuesto oficial
aprobado por el parlamento. También se puede canalizar y documentar
mediante la tesorería del gobierno y los sistemas de contabilidad y
registrarse en los reportes de ejecución y auditoría. El reto principal
para los donatarios interesados en promover la transparencia
presupuestaria y la rendición de cuentas, por lo tanto, es asegurarse de
que sea cual sea el mecanismo que se utilice para dar la ayuda, se
cumpla lo más posible con las categorías “on-budget” para que la ayuda
quede dentro del presupuesto.
En años recientes, se han creado más de 50 mecanismos a nivel nacional
para aumentar la disponibilidad y calidad de la información sobre flujos
de ayuda como en Ruanda, Mozambique y Afganistán. En tanto que estas
iniciativas son admirables, los donatarios deben de esforzarse más para
asegurar que estas bases de datos nacionales sobre ayuda sean
compatibles con los sistemas presupuestarios de clasificación y ofrezcan
información en formas que faciliten su integración en documentos
presupuestarios en distintas fases del ciclo presupuestario. Esto
permitirá una cobertura más comprensiva de los flujos de ayuda en los
documentos presupuestarios y aumentar la transparencia y rendición de
cuentas del presupuesto en general, aunque las actividades del gobierno
sean financiadas por ingresos nacionales o recibos de ayuda.
4. Los donatarios pueden apoyar análisis adicional sobre el impacto de
su ayuda en la transparencia presupuestaria en países receptores
Aunque la Encuesta de Presupuesto Abierto 2008 encontró una correlación
entre la dependencia de la ayuda y las débiles prácticas de
transparencia, no identifica las razones —o las prácticas mediante las
cuales—la ayuda de donatarios pueden perjudicar la transparencia en
países receptores de ayuda. Queda claro que se trata de un área en
donde se necesita más análisis y en donde los donatarios pueden jugar un
papel importante al apoyar o conducir investigación sobre los efectos de
las intervenciones de donatarios y de las presentes reformas
presupuestarias sobre transparencia presupuestaria en países
receptores. Si resulta que la ayuda inhibe la transparencia entre los
países receptores de ayuda, se debe de llevar a cabo más investigación
para identificar porque está sucediendo esto.
Resumen de las recomendaciones y conclusiones
En este reporte, hemos presentado cuatro sugerencias que la comunidad de
donatarios debe considerar para mejorar la transparencia y rendición de
cuentas del presupuesto en países receptores de ayuda. Primero, los
donatarios pueden apoyar directamente el desarrollo de mejores sistemas
de información presupuestaria mediante ayuda técnica y financiamiento, e
incluir cláusulas y condiciones específicas sobre transparencia en los
acuerdos de ayuda. Segundo, los donatarios pueden apoyar a los actores
formales y no formales de vigilancia presupuestaria, tales como
legislaturas, instituciones de auditoría suprema y organizaciones de la
sociedad civil. Tercero, los donatarios pueden cambiar y mejorar sus
propias prácticas, fortalecer la calidad de la información que ofrecen
sobre flujos de ayuda, particularmente a nivel nacional y utilizar
modalidades compatibles con los procesos y sistemas presupuestarios
nacionales. Finalmente, los donatarios pueden apoyar análisis e
investigación adicional sobre el impacto de la ayuda en la transparencia
del presupuesto y rendición de cuentas en los países receptores de ayuda
financiera.
No es nuestra intención poner en duda el importante impacto que la ayuda
financiera de los donatarios puede tener en el fomento de la estabilidad
y crecimiento económico en países pobres alrededor del mundo. El papel
de los donatarios internacionales es crucial, pero debe de estructurarse
de una manera que fortalezca la capacidad y voluntad de los gobiernos
para satisfacer las necesidades de su población, especialmente de
quienes viven en condiciones de pobreza. A pesar de los repetidos
compromisos en conferencias internacionales y las declaraciones y planes
de acción relacionados, el IBP cree firmemente que los donatarios pueden
ser mucho más proactivos en crear un ambiente global en el que la
transparencia sea un derecho fundamental para todos. En dicho ambiente,
los donatarios estarán en una mejor posición para exigir rendición de
cuentas de los gobiernos y, por consiguiente, mejorar la efectividad de
la ayuda que ofrecen.
Referencias
Brautigam Deborah and Stephen Knack, “Foreign Aid, Institutions, and
Governance in Sub-Saharan Africa,” Economic Development and Cultural
Change, 52, 2, Jan 2004, pp. 255-285.
CABRI/SPA, “Putting Aid on Budget. Synthesis Report,” 2008. Pretoria:
CABRI.
Organization for Economic Cooperation and Development, “Paris
Declaration on Aid Effectiveness,” 2005. Paris: OECD.
Organization for Economic Cooperation and Development, “2008 Survey on
Monitoring the Paris Declaration: Making Aid More Effective by 2010,”
2008. Paris: OECD.
van Zyl Albert, Vivek Ramkumar, and Paolo de Renzio, “Responding to the
Challenges of Supreme Audit Institutions: Can Legislatures and Civil
Society Help?” 2009. Bergen: Chr. Michelsen Institute (U4 Issue 2009:1).
[i]
Los autores desean expresar su agradecimiento a Karin Christiansen
de Publish What You Fund por revisar y comentar el texto. Sus
valiosos puntos de vista han enriquecido el producto final.
[iv]
Un trabajo
reciente del “Christen Michelsen Institute” explora el potencial de
vincular los esfuerzos de las OSCs, las legislaturas y las
instituciones supremas de auditoría SAIs (van Zyl et al., 2009).
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