La Encuesta de Presupuesto Abierto (OBS) 2019 constata una ligera mejora de la transparencia presupuestaria a nivel mundial, que es consistente con la tendencia general que la encuesta ha medido en la última década. Si bien estos avances dan motivos para tener esperanza, los niveles actuales de información presupuestaria a disposición del público siguen siendo limitados: la puntuación promedio global de transparencia es de 45 sobre 100.

La demanda de los ciudadanos de mayor participación en el proceso presupuestario continúa viéndose frustrada. La puntuación promedio global de la medida de participación de la OBS sigue estando a un nivel lamentable: 14 sobre 100.

Los organismos formales de supervisión pueden mejorar la transparencia y garantizar que los presupuestos se implementen de conformidad con los objetivos establecidos. Sin embargo, solo 30 de los 117 países encuestados tiene una puntuación adecuada en materia de viliancia legislativa y vigilancia de la ISA.

Si bien muchos gobiernos y ciudadanos han adoptado la agenda de presupuesto abierto, algunos países tienen dificultades para traducir las buenas intenciones en buenas prácticas, y otros aún no están convencidos. El ritmo de progreso de las reformas orientadas a promover la elaboración de presupuestos abiertos es demasiado lento para frenar la creciente frustración por la situación de exclusividad y desigualdad, así como para avanzar en el logro de los objetivos de desarrollo. 

Es preciso realizar un esfuerzo de activismo conjunto y sostenido a escala mundial para acelerar el progreso y cumplir las promesas hechas a todos los ciudadanos en materia de presupuesto abierto. Para lograrlo, debemos adoptar un nuevo enfoque que una a todas las partes interesadas mediante la colaboración, el compromiso y la asociación.